miércoles, 15 de septiembre de 2010
sábado, 11 de septiembre de 2010
Bases matutinas
Porque hay versos que parecen dibujarse en sueños,
buscando algo lejos, muy lejos.
Hoy, una reflexión de uno de los grandes,el gran poeta
Sharif, de la ciudad de leones donde despierta el rujido;
"Esta carta es una carta sin remite
una botella que se arroja al mar
en esas noches en que el cielo se derrite
y la luna te permite que la saques a bailar
Cuando salgo a pasear con este corazón en vilo,
por el filo de la melancolía que destilo.
Yo desfilo, en busca de un poquito de placer
y unos ojos de mujer donde poder pedir asilo
porque el mundo es tan amargo
que aveces parece hielo
y yo me siento un extranjero
hasta debajo de mi piel.
Miel, yo soy fiel
a bolígrafo y papel
porque se que la belleza
es un amante cruel
cuando se apagan los focos
porque se acaba el concierto
yo vuelvo a ser un loco
un poeta en el desierto,
niña,
que solo tiene desventuras y reproches,
y un jardín lleno de versos
que florecen por las noches.
Y esta noche hay luna llena,
en el cielo de tu boca,
y en mi loca inspiración se ha vuelto loca,
y te quiere escribir versos
en la arena de tu playa
pa que tu lo leas
antes de que suba la marea
y se vayan al mar
de los peces de la ciudad
bajo un cielo de alquiler
que se llama soledad.
Ya no hay tiempo que perder
en esta sucia sociedad
si cada sílaba que escribo al alba
grita libertad.
En verdad que aveces la piel aquí estorba,
el dolor desborda, la esperanza es sorda,
y este corazón que cuando calla nunca otorga,
solo engorda con cada renglo que el ritmo borda.
Voy al abordaje que de un pedazo de horizonte
y de unos ojos que me salven del peaje de Caronte.
Vivo, encerrado en esas playas sin mar
de los Mc's que solo saben escribir y fumar.
Cuantos dias con el alma desvelada
cuantas noches cometí el mismo crimen,
cuantas veces te he buscado entre caladas,
cuantos versos, cuantos besos sin empachos,
dime,
Cuantas madrugadas
cuantos cuentos de hadas
sin Alicias
cuantas caricias prestadas.
Cuantos labios me sirvieron de coartada,
en esas noches que la luna dormía bajo mi almohada.
Y amada mía,
de azufre y de poesía
es la agonía del que sufre
del dolor de la utopía
En mi ciudad las madrugadas
son tan frías
que hasta la soledad
anda buscando compañía."
"Playas sin mar", de Sharif y Morgan
La base instrumental es la cuna de estos versos
recomendado escucharlo por youtube.
buscando algo lejos, muy lejos.
Hoy, una reflexión de uno de los grandes,el gran poeta
Sharif, de la ciudad de leones donde despierta el rujido;
"Esta carta es una carta sin remite
una botella que se arroja al mar
en esas noches en que el cielo se derrite
y la luna te permite que la saques a bailar
Cuando salgo a pasear con este corazón en vilo,
por el filo de la melancolía que destilo.
Yo desfilo, en busca de un poquito de placer
y unos ojos de mujer donde poder pedir asilo
porque el mundo es tan amargo
que aveces parece hielo
y yo me siento un extranjero
hasta debajo de mi piel.
Miel, yo soy fiel
a bolígrafo y papel
porque se que la belleza
es un amante cruel
cuando se apagan los focos
porque se acaba el concierto
yo vuelvo a ser un loco
un poeta en el desierto,
niña,
que solo tiene desventuras y reproches,
y un jardín lleno de versos
que florecen por las noches.
Y esta noche hay luna llena,
en el cielo de tu boca,
y en mi loca inspiración se ha vuelto loca,
y te quiere escribir versos
en la arena de tu playa
pa que tu lo leas
antes de que suba la marea
y se vayan al mar
de los peces de la ciudad
bajo un cielo de alquiler
que se llama soledad.
Ya no hay tiempo que perder
en esta sucia sociedad
si cada sílaba que escribo al alba
grita libertad.
En verdad que aveces la piel aquí estorba,
el dolor desborda, la esperanza es sorda,
y este corazón que cuando calla nunca otorga,
solo engorda con cada renglo que el ritmo borda.
Voy al abordaje que de un pedazo de horizonte
y de unos ojos que me salven del peaje de Caronte.
Vivo, encerrado en esas playas sin mar
de los Mc's que solo saben escribir y fumar.
Cuantos dias con el alma desvelada
cuantas noches cometí el mismo crimen,
cuantas veces te he buscado entre caladas,
cuantos versos, cuantos besos sin empachos,
dime,
Cuantas madrugadas
cuantos cuentos de hadas
sin Alicias
cuantas caricias prestadas.
Cuantos labios me sirvieron de coartada,
en esas noches que la luna dormía bajo mi almohada.
Y amada mía,
de azufre y de poesía
es la agonía del que sufre
del dolor de la utopía
En mi ciudad las madrugadas
son tan frías
que hasta la soledad
anda buscando compañía."
"Playas sin mar", de Sharif y Morgan
La base instrumental es la cuna de estos versos
recomendado escucharlo por youtube.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Viaje a 1974. Un trozito de Michael Ende

Si cierto es que el tiempo, tan antiguo como la vida, nos recuerda las carencias del mundo,a su vez, embellece la intriga de cada hora y se torna calma y sabia, se abre caminos a través de los bosques de papel, de los colores difuminados en las mentes, para recordarnos que ninguna obsesión nos sanará del mismo transcurrir del tiempo, y que éste, lejos de poder ser ahorrado, se transforma humanamente....para BIEN... estas líneas;
"Era música y al mismo tiempo otra cosa. Y de pronto, Momo lo reconoció; era la música que aveces oía, muy bajito y como de muy lejos, mientras escuchaba el silencio de la noche estrellada. Pero ahora los sonidos se volvían más y más claros y brillantes. Momo intuyó que era esa luz sonora la que hacía nacer de las profundidades del agua negra cada una de las flores de forma cada vez más diferente, única e irrepetible. Cuanto más escuchaba, más claramente podía distinguir voces singulares. Pero no eran voces humanas, sino que sonaba como si cantaran el oro, la plata y todos los demás metales. Y entonces aparecieron como en un segundo término voces de índole totalmente diferentes, voces de lejanías impensables y de potencia indescriptible. Se hacían cada vez más claras de manera que Momo iba entendiendo poco a poco las palabras, palabras de una lengua que nunca había oído y que, no obstante, entendía. Eran el sol y la luna y todos los planetas y las estrellas que revelaban sus propios nombres, los verdaderos. Y en esos nombres estaba decidido lo que hacen y cómo colaboran todos para nacer y marchitarse cada una de esas flores horarias. Y de pronto, Momo comprendió que todas esas palabras iban dirigidas a ella. Todo el mundo, hasta las lejanas estrellas, estaba dirigido a ella como una sola cara de tamaño impensable que le miraba y le hablaba. Y le sobrevino algo más grande que el miedo. En ese momento vió al maestro Hora, que le hacía señas con la mano. Se lanzó hacia él, que la tomó en sus brazos, y ocultó la cara en su pecho. De nuevo sus manos se posaron con la lentitud de la nieve sobre sus ojos, se hizo oscuridad y el silencio y se sintió protegida. Volvió a recorrer de regreso todo el pasillo. Cuando volvieron a estar en la pequeña habitación entre los relojes, la tendió sobre el sofá. - Maestro Hora-murmuró Momo-, nunca pensé que el tiempo de los hombres es...- buscó la palabra adecuada,sin encontrarla-...tan grande-dijo por fin. -Lo que has visto y oído Momo-respondió el maestro Hora-, no era el tiempo de todos los hombres. Sólo era tu propio tiempo. En cada hombre existe ese lugar, en el que acabas de estar. Pero sólo puede llegar a él quién se deja llevar por mí. Y no se puede ver con ojos corrientes. -¿Dónde estuve, pues? -En tu propio corazón-dijo el maestro Hora, y le acarició el revuelto pelo."
SoulRebel de Michael Ende, del capítulo "Momo llega al lugar de donde viene el tiempo"
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